La paritaria del Sindicato de Camioneros para 2021 se tensó en las últimas horas luego de que los Moyano rechazaron por “irrisoria” una oferta salarial del 38% en cuatro tramos que efectuaron los empresarios, mientras el gremio reclama un 45% acumulativo, que en la práctica supera el 50%. Ante el fracaso de las negociaciones, el Ministerio de Trabajo convocó a una nueva reunión entre las partes para el miércoles próximo, pero crece el malestar sindical porque las cámaras del sector también plantearon que no pueden comprar las 220.000 vacunas que reclama el gremio. Los empresarios del transporte automotor de cargas insistieron en que las negociaciones para comprar vacunas se realizan a nivel de Estados y que no se venden a particulares, aunque confirmaron que ya hicieron una presentación al Gobierno para que se otorgue prioridad para la vacunación a los choferes de camiones de todo el país ya que se trata de trabajadores esenciales que están muy expuestos a los contagios. Hace 48 horas, el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, había advertido a las cámaras empresariales que “si no se consigue la vacunación, vamos a tener que llevar adelante medidas porque la gente tiene miedo” y les dijo: “Viejo, pónganse las pilas. Averigüen cómo hicieron los bancarios y los petroleros porque necesitamos la vacuna de inmediato”. Pese a las declaraciones del hijo de Hugo Moyano, los empresarios interpretaron que “esta parte de la negociación está superada, más allá de las chicanas” porque consideran que hicieron todo lo posible para conseguir vacunas para los choferes de camioneros y no lo lograron. De todas formas, la gran expectativa está puesta en el porcentaje de aumento salarial. Los empresarios están dispuestos a pagar el bono anual, como es tradicional, pero se quejan de una situación compleja del sector en la cual pesan negativamente “los elevados costos del sector, la gran cantidad de personal sin trabajo y los choferes contagiados que deben ser reemplazados”. Camioneros es uno de los sindicatos que está discutiendo su paritaria anual en medio del alza de la inflación y mientras se desarrolla una ola de pedidos gremiales de reapertura de negociaciones salariales, tendencia que se aceleró luego de que Cristina Fernández y Sergio Massa, otorgaron un 40% de aumento al personal del Congreso, con lo que, en la práctica, impusieron un nuevo tope a las paritarias de 2021. Otro acuerdo a tono con el techo que impulsa el kirchnerismo fue el de los trabajadores del PAMI: lograron un 43% de incremento y un bono de $20.000.
Compartir
a>