La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) extendió hasta el 6 de noviembre la suspensión del tránsito vehicular y peatonal entre Ituzaingó (Argentina) y Ayolas (Paraguay), una restricción vigente desde el 12 de octubre ante el impacto de las inundaciones provocadas por el fenómeno climático El Niño. Además, continúan interrumpidas las visitas turísticas a la central hidroeléctrica y a las obras de ampliación de Aña Cuá. La decisión se sustenta en los elevados caudales que aún registra la cuenca del Paraná. Durante octubre, Yacyretá recibió más del doble del volumen de agua correspondiente al promedio histórico, con una media diaria de 32.000 metros cúbicos por segundo frente a los 14.400 m³/s habituales. Aunque los pronósticos indican una reducción progresiva, los niveles seguirán por encima de los parámetros de alerta. En Corrientes, el escenario muestra señales contradictorias. Mientras disminuyó la cantidad de personas alojadas en centros de evacuación, aumentó el número de autoevacuados que buscaron refugio en viviendas de familiares o amigos. Varias localidades continúan bajo niveles de evacuación o alerta, y las autoridades recomendaron a los habitantes desplazados de la isla Apipé que no regresen todavía a sus hogares. La emergencia también afecta a otras provincias del litoral. En Chaco, más de dos mil personas permanecen desplazadas por la crecida del Paraná y varias ciudades continúan bajo alerta roja. Misiones, por su parte, no registra evacuados, aunque mantiene monitoreo sobre localidades ribereñas y enfrenta las consecuencias de recientes tormentas que dejaron importantes daños materiales. Los organismos de control advierten que la denominada “onda de crecida” avanza hacia Santa Fe y Entre Ríos, donde el río muestra una tendencia ascendente y algunas localidades ya superaron los niveles de alerta. En contraste, la situación del río Uruguay permanece estable, con una baja sostenida de las aguas y sin ciudades bajo evacuación o riesgo inmediato.
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