El tiempo - Tutiempo.net

Tras participar del Tedeum por el 9 de Julio en la Catedral Metropolitana, Javier Milei encabezó en la Casa Rosada una reunión clave con su gabinete. El encuentro marcó el debut de Diego Santilli como jefe de Gabinete y tuvo como objetivo fijar la hoja de ruta para el segundo semestre, en un contexto de reformas y negociaciones parlamentarias. En Balcarce 50 interpretan la presencia de Santilli como un intento de reforzar la coordinación entre ministros, gobernadores y bloques aliados, con la misión de destrabar proyectos sensibles en el Congreso. La reunión se produjo pocas horas después de la vigilia en Tucumán, donde Milei se mostró junto a mandatarios provinciales en una foto que el oficialismo leyó como gesto de apertura política. El Tedeum, encabezado por el arzobispo Jorge García Cuerva, sumó tensión al día: frente al Presidente, reclamó superar “la intolerancia” y “los enfrentamientos constantes”, además de advertir sobre “cuevas de corrupción”. Sus palabras resonaron en medio de la discusión por el gasto público y las reformas que impulsa el Ejecutivo. En la mesa de ministros se discutieron reformas económicas e institucionales que el Gobierno planea enviar al Congreso: cambios en la Ley de Inocencia Fiscal, reforma electoral, régimen de Zona Fría, modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y una regla fiscal más estricta en el Presupuesto 2027. También se mencionaron iniciativas sobre seguridad, universidades y discapacidad. En paralelo, el Ejecutivo busca ordenar la comunicación oficial. Adrián Ravier inició reuniones con ministros para centralizar anuncios y reforzar las conferencias de prensa semanales como herramienta de gestión. La reunión se dio tras la presentación del programa financiero 2026-2027, con el que el Gobierno pretende transmitir previsibilidad en un año electoral: mostrar que los vencimientos están cubiertos, que el riesgo país continúa en baja y que el acuerdo con el FMI avanza sin sobresaltos. En este nuevo esquema, Santilli emerge como pieza central: deberá transformar las señales de diálogo en votos concretos para las reformas que Milei quiere aprobar antes de marzo, consolidando así la segunda etapa de la gestión libertaria.

Compartir

.