El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió en el Palacio de Hacienda al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para analizar la deuda que la Nación mantiene con la Ciudad de Buenos Aires por los fondos de coparticipación. Del encuentro participaron también el secretario de Hacienda, Carlos Guberman; el titular de Hacienda y Finanzas porteño, Gustavo Arengo; el jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny; y el ministro de Justicia de CABA, Gabino Tapia. Tras la reunión, los funcionarios de la Ciudad calificaron el encuentro como “positivo” y confirmaron que los equipos técnicos continuarán trabajando para acercar posiciones sobre los montos y mecanismos de financiamiento. “Estuvimos viendo temas que hacen a la relación entre Nación y Ciudad, de endeudamiento y de coparticipación. Vamos a seguir trabajando en números para acercar posiciones, y probablemente volvamos a reunirnos la semana que viene”, explicó Sánchez Zinny. Por su parte, Tapia destacó que fue una “muy buena reunión” y que ambas partes están abocadas a “encontrar un acercamiento en las diferencias que hay”. Uno de los puntos centrales del diálogo giró en torno a que la Ciudad de Buenos Aires recibe actualmente el 1,4% de la coparticipación de manera discrecional. El Gobierno porteño busca que ese porcentaje sea incorporado al Presupuesto nacional 2026, a fin de garantizar su continuidad y previsibilidad ante eventuales reclamos judiciales. Desde agosto, la Nación adeuda unos $274.000 millones correspondientes a las transferencias semanales del 1,55% de coparticipación fijadas tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia. Según fuentes del Ejecutivo porteño, Jorge Macri solicitó que esa cifra se incluya en el proyecto de Presupuesto del próximo año para asegurar el cumplimiento de lo dispuesto por el máximo tribunal. Además, la Ciudad mantiene un reclamo judicial de fondo por US$6000 millones, originado por la quita dispuesta en 2020, durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando la participación de CABA se redujo del 3,5% al 1,4%. El Ejecutivo porteño también reclama la restitución del 3,5% original, mediante transferencia diaria del Banco Nación. Según trascendió, la intención del Gobierno de la Ciudad es lograr un acuerdo que asegure la continuidad y normalización de los pagos, que hasta hace unos meses se realizaban los viernes. La falta de previsibilidad en el flujo de fondos complica la planificación financiera porteña y agrega tensión política en un año clave para las relaciones entre el Ejecutivo nacional y el Gobierno de la Ciudad.
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